martes, 8 de mayo de 2018

Capítulo 29: Nietzsche

capítulo 29
La muerte de Dios 
Friedrich Nietzsche

«Dios ha muerto». Éstas son las palabras más famosas que escribió el filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844–1900). Pero, ¿cómo pudo suceder eso? Se suponía que era inmortal. Los seres inmortales no mueren. Viven para siempre. En cierto modo, sin embargo, ésa es la cuestión. Por eso la muerte de Dios nos resulta tan extraña: pretende serlo. Nietzsche estaba jugando deliberadamente con la idea de que Dios no puede morir. No estaba diciendo literalmente que Dios hubiera estado vivo y luego dejara de estarlo, sino que creer en Dios había dejado de ser razonable. En su libro "La gaya ciencia" (1882), Nietzsche puso la frase «Dios ha muerto» en boca de un personaje que sostiene una linterna y busca a Dios en todas partes, sin encontrarlo. Los lugareños piensan que está loco.

Nietzsche fue un hombre excepcional. Nombrado profesor en la Universidad de Basilea a la temprana edad de 24 años, parecía destinado a una distinguida carrera académica. Sin embargo, su forma de pensar excéntrica y original no encajaba ni se amoldaba a las convenciones, y parecía que le gustaba complicarse la vida. Finalmente, en 1879 dejó la universidad, en parte a causa de su mala salud, y se dedicó a viajar por Italia, Francia y Suiza, escribiendo libros que en aquella época prácticamente nadie leía, pero que ahora son famosas obras tanto en un sentido filosófico como literario. Su salud psicológica empeoró y pasó la mayor parte de sus últimos años en un manicomio.

En total contraste con la sistemática presentación que hizo Immanuel Kant de sus ideas, Nietzsche expuso las suyas desde todos los ángulos. Gran parte de sus textos adoptan la forma de párrafos breves y fragmentarios, o concisos comentarios de una frase; algunos irónicos, otros sinceros, muchos arrogantes y provocativos. A veces parece que te grite, otras que te esté susurrando algo profundo al oído.  A menudo quiere que el lector se confabule con él, como si le estuviera diciendo «tú y yo sabemos cómo son las cosas, son esos idiotas los que deliran». Un tema al que vuelve una y otra vez es el futuro de la moral.

Si Dios ha muerto, ¿qué hay a continuación? Ésa es la pregunta que se hizo Nietzsche. Su respuesta fue que sin Dios carecemos de base moral. Nuestras ideas sobre lo que es correcto e incorrecto y el bien y el mal tienen sentido en un mundo con Dios. No lo tienen sin él. Si quitas a Dios, eliminas la posibilidad de contar con unas directrices claras sobre cómo debemos vivir y qué cosas valorar. Es un mensaje duro, y no el que la mayoría de los contemporáneos de Nietzsche querían oír. Éste se describió a sí mismo como «inmoralista»; no porque fuera alguien deliberadamente malo, sino porque creía necesario ir más allá de toda moral; o, por utilizar el título de uno de sus libros, «más allá del bien y del mal».

Para Nietzsche, la muerte de Dios abría nuevas posibilidades para la humanidad. Y éstas eran a la vez aterradoras y estimulantes. El inconveniente era que ya no había red de seguridad, ninguna regla sobre cómo la gente tenía que vivir o comportarse. Antaño la religión había aportado un significado y un límite moral a las acciones. La ausencia de Dios, sin embargo, suponía eliminar todos los límites y hacía que cualquier cosa fuera posible. Lo bueno, al menos desde la perspectiva de Nietzsche, era que ahora los individuos podían crear sus propios valores. Desarrollando su propio estilo de vida, podían convertir sus vidas en el equivalente de obras de arte.

Nietzsche opinaba que, una vez que has aceptado que no hay Dios, ya no puedes aferrarte a la visión cristiana del bien y del mal. Eso sería autoengañarse. Los valores que su cultura había heredado (como la compasión, la amabilidad, y la consideración por los intereses de otras personas), podían ser puestos en entredicho. Él lo hizo especulando acerca de su procedencia original.

Según Nietzsche, virtudes cristianas como cuidar del débil y del desvalido tenían un origen sorprendente. Podrías pensar que la compasión y la amabilidad son cosas indudablemente buenas. Seguramente te han enseñado a apreciar la amabilidad y menospreciar el egoísmo. Nietzsche aseguraba que nuestros patrones de pensamiento y sentimientos tienen un pasado. Una vez que conoces el pasado o la «genealogía» de estos conceptos, es difícil considerar que son inmutables o, de algún modo, hechos objetivos sobre cómo deberíamos comportarnos.

En su libro "La genealogía de la moral", describe la situación en la Antigua Grecia. Por aquel entonces, los poderosos héroes aristocráticos construían sus vidas alrededor de ideas como el honor, la deshonra y el heroísmo en el campo de batalla en vez de la amabilidad, la generosidad o la culpa ante la maldad. Éste es el mundo que describe el poeta griego Homero en la Odisea y la Ilíada. En este mundo de héroes, quienes carecían de poder, los esclavos y los débiles, sentían envidia de los poderosos. Los esclavos canalizaron entonces esta envidia y resentimiento y crearon un nuevo sistema de valores, dándole la vuelta a los heroicos valores de los aristócratas. En vez de celebrar la fuerza y el poder, los esclavos convirtieron en virtudes la generosidad y la preo- cupación por el débil. Esta moral esclava, como Nietzsche la llama, considera los actos de los poderosos algo malo y sus propios sentimientos algo bueno.

La idea de que la moral de la generosidad hubiera tenido su origen en sentimientos de envidia era provocadora. Nietzsche mostraba una marcada preferencia por los valores de los aristócratas y la celebración del guerrero fuerte y heroico, desdeñando con ello la moral cristiana y su compasión por el débil. El cristianismo y la moral que se deriva de él tratan a los individuos como si cada uno valiera lo mismo; Nietzsche pensaba que eso era un grave error. Sus héroes artísticos, como Beethoven o Shakespeare, eran muy superiores al vulgo. El mensaje parecer ser que los valores cristianos, nacidos de la envidia, estaban reprimiendo a la humanidad. Que los débiles fueran pisoteados era un precio que valía la pena pagar por abrir el camino a la gloria y los logros de los poderosos.

En  "Así habló Zaratustra" (1883–1892), escribió acerca del Übermensch o «Superhombre». Consistía en una imaginaria persona del futuro que ya no estaría reprimida por ningún código moral, sino que iría más allá y crearía nuevos códigos. Quizá influenciado por su lectura de la teoría de la evolución de Charles Darwin, Nietzsche consideraba al Übermensch como el siguiente paso en el desarrollo de la humanidad. Esto resulta algo preocupante, en parte porque parece dar la razón a quienes se consideran a sí mismos heroicos y pretenden hacer lo que les da la gana sin tener en cuenta los intereses de los demás. Y, peor aún, porque los nazis tomaron esta idea de la obra Nietzsche y la utilizaron para corroborar sus retorcidas ideas sobre una raza superior, si bien la mayoría de estudiosos consideran que en realidad tergiversaron lo que Nietzsche había escrito.

Nietzsche tuvo la mala suerte de que su hermana Elisabeth controlara el destino de su obra desde de que él perdiera el juicio once años antes de su muerte. Además de antisemita, era una nacionalista alemana de la peor calaña. Revisó los cuadernos de su hermano, escogiendo las frases con las que estaba de acuerdo y dejando fuera cualquier pasaje crítico con Alemania o contrario a su punto de vista racista. Su versión expurgada de las ideas de Nietzsche, publicada como "La voluntad de poder", convirtió sus textos en propaganda nazi, y Nietzsche pasó a ser un autor aprobado por el Tercer Reich. Es altamente improbable que, de haber vivido más tiempo, él hubiera tenido nada que ver con ello. Pero es innegable que hay muchas ideas en su obra que defienden el derecho del fuerte a destruir al débil. No sorprende, nos dice, que los corderos odien a las aves de presa. Eso no quiere decir, sin embargo, que debamos odiar a las aves de presa por devorar a los corderos.

 A diferencia de Immanuel Kant, que celebraba la razón, Nietzsche siempre enfatizaba el papel que juegan las emociones y las fuerzas irracionales a la hora de conformar los valores humanos. Casi con toda certeza, sus ideas influenciaron a Sigmund Freud, cuya obra exploraba la naturaleza y el poder de los deseos inconscientes.

CUESTIONARIO FRIEDRICH NIETZSCHE – La muerte de Dios (Warburton – cap. 29)

Si te place, puedes dibujar en la portada de tu trabajo el mostacho filosófico más famoso de la historia del pensamiento occidental o cualquier otro motivo relacionado con la vida o con la obra de Nietzsche.

1º Comienza tu trabajo buscando información sobre la vida y obra de Nietzsche (extensión mínima, una cara de un folio).

2º ¿Cuál es la afirmación más famosa escrita por Nietzsche?

3º ¿Qué nos quería decir Nietzsche con dicha frase?

4º a) ¿En qué obra de Nietzsche aparece dicha frase? b) ¿En qué año se editó dicho libro?

5º a) ¿Quién afirma en dicha obra que Dios ha muerto? b) ¿Qué piensan las gentes de él?

6º Hoy en día las obras de Nietzsche son famosas en dos sentidos. ¿En qué dos sentidos?

7º El pensamiento de Nietzsche no es sistemático como el de Kant. a) Busca en el diccionario el significado de los términos “sistemático” y “aforístico”. b) ¿Explica ahora cómo Nietzsche presenta en sus textos sus ideas de un modo asistemático y aforístico? c) ¿A qué tema vuelve una y otra vez en sus escritos?

8º ¿Qué implica según Nietzsche asumir que “Dios ha muerto”?

9º a) ¿Por qué Nietzsche decía de sí mismo que era un inmoral?; b) ¿Cómo se titula el libro en el que 
Nietzsche explica en qué consiste su “inmoralismo”?

10º ¿Qué tipo de posibilidades se abren ante la humanidad por efecto de la muerte de Dios?

11º Explica pormenorizadamente por qué algunas de esas nuevas posibilidades que se abren para el hombre son aterradoras.

12º Y ahora explica detalladamente por qué se abren, también y al mismo tiempo, para el individuo posibilidades estimulantes.

13º Una vez que asumimos la muerte de Dios podemos dejar ya de ser cristianos y cuestionar sus valores (los valores cristianos de igualdad y solidaridad hacia nuestros semejantes). ¿Cómo puso en entredicho Nietzsche esos valores cristianos?

14º a) ¿Acerca de qué se preguntaba Nietzsche por su “genealogía”?; b) Una vez determinado el origen de nuestros patrones de pensamiento y valoración, ¿qué podemos concluir sobre ellos?

15º Según lo describe Nietzsche en su obra “La genealogía de la moral”, ¿cuál es el origen de los valores y las virtudes cristianas de compasión por el débil? (la respuesta de esta pregunta tiene que ser por extenso)

16º ¿Qué es para Nietzsche la moral esclava?

17º a) ¿Cuál es la conclusión final de “La genealogía de la moral”?; b) ¿Por qué dicha conclusión es provocadora?

18º a) ¿En qué obra escribió Nietzsche sobre el “Superhombre”?; b) Busca en la wiki información acerca del personaje histórico Zaratustra o Zoroastro y haz una breve reseña acerca de él (mínimo, cinco líneas); c) ¿Qué es el superhombre nietzscheano?; d) ¿En quién pudo inspirarse Nietzsche para considerar que el Superhombre era el siguiente paso en el desarrollo de la humanidad?

19º a) ¿Por qué a algunos les parece preocupante que la figura del superhombre fuese establecido por Nietzsche como el estadio al que tenderá la humanidad futura?; b) ¿Qué uso hicieron los fascistas alemanes (los nazis) de esta idea?; c) ¿Quién fue la principal responsable de la manipulación racista y nazi de la obra de Nietzsche? ¿Por qué?


20º a) ¿Cuál es el punto de vista final de Warburton sobre el supuesto carácter filofascista del pensamiento nietzscheano?; b) ¿Te parece un punto de vista razonable que tú compartirías?

lunes, 16 de abril de 2018

MARX - Capítulo 27

capítulo 27 - Trabajadores del mundo, uníos. 

Karl Marx

En el siglo xix había miles de fábricas de algodón en el norte de Inglaterra. De sus largas chimeneas salía un humo oscuro que contaminaba las calles y lo cubría todo de hollín. En su interior, hombres, mujeres y niños trabajaban largas jor- nadas –con frecuencia de hasta 14 horas– para mantener las máquinas en marcha. No eran esclavos, pero sus salarios eran muy bajos, y las condiciones duras y a menudo peligrosas. Si se distraían podían engancharse en la máquina  y perder alguna extremidad o incluso morir. Cuando esto sucedía, el tratamiento médico era básico. Sus opciones, sin embargo, eran escasas: si no trabajaban se morirían de hambre. Si dejaban el trabajo, quizá no podrían encontrar otro. La gente que trabajaba en estas condiciones no vivía mucho, y disponía de muy pocos momentos en sus vidas que puieran considerar propios.

Mientras tanto, los propietarios de las fábricas se hacían cada vez más ricos. Su principal preocupación era obtener beneficios. Poseían capital (dinero que podían utilizar para hacer más dinero); poseían los edificios y la maquinaria; y, en cierto modo, también poseían a los trabajadores. Éstos no tenían prácticamente nada. Lo único que podían hacer era vender su capacidad de trabajar y ayudar a los propietarios de las fábricas a enriquecerse. Mediante su trabajo añadían valor al material en bruto que los dueños de las fábricas compraban. Cuando el algodón llegaba a la fábrica, valía mucho menos que cuando salía. Ese valor añadido, sin embargo, se lo llevaban en su mayor parte los propietarios que vendían el producto. En cuanto a los trabajadores, los propietarios de las fábricas les pagaban lo menos posible; a menudo lo justo para vivir. Los trabajadores no tenían ningún tipo de seguridad laboral. Si la demanda de lo que fabricaran descendía, los echaban a la calle y los abandonaban a su suerte, aunque pudieran morir si no encontraban otro trabajo. Cuando el filósofo alemán Karl Marx (1818–1883) comenzó a escribir en la década de 1830, éstas eran las penosas condiciones que había acarreado la Revolución Industrial no sólo en Inglaterra, sino en toda Europa. Y esto le enojaba.

Marx era un igualitario: creía que los seres humanos debían ser tratados todos por igual. Sin embargo, en el sistema capitalista, quienes tenían dinero –a menudo heredado– se hacían cada vez más ricos y aquéllos que no tenían nada que vender salvo su mano de obra eran explotados y vivían en unas condiciones misérrimas. Para Marx, toda la historia de la humanidad se podía explicar como una lucha de clases: la lucha entre los ricos capitalistas (la burguesía) y los trabajadores o proletariado. Esta relación impedía a los seres humanos alcanzar su potencial y convertía el trabajo en algo doloroso en lugar de una actividad satisfactoria.

Marx, un hombre de inmensa energía y con reputación de causar problemas, pasó la mayor parte de su vida en la pobreza, trasladándose de Alemania a París, y de ahí a Bruselas, para huir de las persecuciones. Finalmente, se instaló en Londres, donde vivió con sus siete hijos, su esposa Jenny y una criada, Helene Demuth, con la que tuvo un hijo ilegítimo. Su amigo Friedrich Engels le ayudó a encontrar trabajo de colaborador en periódicos e incluso adoptó al hijo ilegítimo de Marx para guardar las apariencias. Pero la familia Marx rara vez tenía dinero. Solían estar enfermos, hambrientos y muertos de frío. Desgraciadamente, tres de sus hijos murieron antes de llegar a la edad adulta.

La mayoría de los días, Marx iba andando a la sala de lectura del Museo Británico de Londres a estudiar y escribir, o si no se quedaba en su atestado apartamento del Soho y le dictaba a su esposa, pues su letra era tan mala que a veces ni siquiera él podía entenderla. En estas difíciles condiciones, escribió una gran cantidad de libros y artículos (en total llenan más de cincuenta gruesos volúmenes). Sus ideas han cambiado las vidas de millones de personas, algunas para mejor, y muchas, indudablemente, para peor. En aquella época, sin embargo, debía de parecer un personaje excéntrico, quizá algo loco. Poca gente podía prever lo influyente que iba a llegar a ser.

Marx se identificaba con los trabajadores. Toda la estructura de la sociedad les oprimía. No podían tener vidas plenas como auténticos seres humanos. Los propietarios de las fábricas pronto se dieron cuenta de que podían fabricar más artículos si dividían el proceso de producción en pequeñas tareas. Cada trabajador se especializaba en un trabajo particular de la cadena de producción. Sin embargo, esto hacía las vidas de los trabajadores todavía más tediosas, pues les obligaba a realizar tareas aburridas y repetitivas una y otra vez. No veían todo el proceso de producción y apenas ganaban suficiente para alimentarse. En vez de estimular su creatividad, los desgastaban y convertían en un mero engranaje de una enorme maquinaria que estaba ahí sólo para hacer más ricos a los propietarios de las fábricas. Era como si no fueran seres humanos; sólo estómagos a los que había que dar de comer para mantener la cadena de producción en marcha y a los capitalistas ganando más dinero: lo que Marx llamó la plusvalía generada por la mano de obra del trabajador.

El efecto de todo esto en los trabajadores era lo que Marx llamó alienación. Con esta palabra quería decir varias cosas. Los trabajadores estaban alienados o distanciados de su auténtica esencia como seres humanos. Las cosas que hacían también les alienaban. Cuanto más duro trabajaban y más producían, más beneficios obtenían los capitalistas. Los objetos mismos parecían vengarse de los trabajadores.

A pesar de que las vidas de estas personas eran deprimentes y estaban completamente determinadas por las circunstancias económicas, Marx creía que aún había cierta esperanza para esa gente, pues al final el capitalismo se destruiría a sí mismo. El proletariado estaba destinado a hacerse con el poder mediante una revolución violenta. Tras ese baño de sangre, emergería un mundo mejor en la que las personas ya no serían explotadas, podrían ser creativas y cooperarían entre sí. Cada cual contribuiría a la sociedad con lo que pudiera, y la sociedad a su vez cubriría sus necesidades: «De cada cual, según su capacidad, a cada cual, según su necesidad», era la visión de Marx. Tomando el control de las fábricas, los trabajadores se asegurarían de que hubiera suficiente para cubrir las necesidades de todo el mundo. Nadie tendría que morirse de hambre o carecer de ropa adecuada o refugio. Este futuro era el comunismo, un mundo basado en el reparto de los beneficios de esa cooperación.

Marx creía que su estudio del modo en que la sociedad se desarrolla revelaba que este futuro era inevitable. Formaba parte de la estructura de la historia. Pero se podía echar una mano y, en el Manifiesto comunista de 1848, que escribió con Engels, hizo un llamamiento a los trabajadores del mundo para que se unieran y derrocaran el capitalismo. Haciéndose eco de las líneas iniciales de El contrato social de JeanJacques Rousseau (ver el capítulo 18), declararon que los trabajadores no tenían nada que perder salvo sus cadenas.

Las ideas de Marx sobre la historia estaban influenciadas por Hegel (el protagonista del capítulo 22). Éste, como hemos visto, había declarado que hay una estructura subyacente en todo, y que poco a poco avanzamos hacia un mundo que será de algún modo consciente de sí mismo. Marx tomó de Hegel la noción de que el progreso es inevitable, y que la historia tiene un patrón y no se trata únicamente de una sucesión de hechos. En la versión de Marx, sin embargo, el progreso tiene lugar a causa de las fuerzas económicas subyacentes.

 En lugar de la lucha de clases, Marx y Engels prometieron un mundo en el que nadie poseería tierras, no habría herencias, la educación sería libre y las fábricas públicas abastecerían a todos. No haría falta ni religión ni moral. Es bien conocida su afirmación de que «la religión es el opio del pueblo»: para él era como una droga que mantenía a la sociedad en un estado somnoliento para que no que advirtiera la opresión que sufría. En el nuevo mundo tras la revolución, los seres humanos podrían alcanzar su humanidad. Su trabajo tendría sentido y cooperarían en formas que beneficiaran a todos. La revolución era el modo de lograr todo esto; y esto implicaba violencia, pues era improbable que los ricos renunciaran a su riqueza sin oponer resistencia.

Marx pensaba que los filósofos del pasado se habían limitado a describir el mundo, mientras que él se proponía cambiarlo. Esto quizá es algo injusto para con los filósofos anteriores, muchos de los cuales habían provocado reformas morales y políticas. Sí es cierto, sin embargo, que sus ideas tuvieron más efecto que las de la mayoría. Eran contagiosas e inspiraron revoluciones reales en Rusia en 1917 y en otros lugares. Lamentablemente, la Unión Soviética –el enorme estado resultante, que incluía Rusia y algunos de sus países vecinos–, así como la mayoría de los otros estados comunistas creados en el siglo xx siguiendo las ideas marxistas, resultaron ser estados opresivos, ineficientes y corruptos. Organizar los procesos de producción a escala nacional resultó mucho más difícil de lo previsto. Los marxistas aseguran que esto no ha perjudicado a sus ideas; algunos todavía creen que, fundamentalmente, Marx tenía razón acerca de la sociedad, el problema fue que quienes dirigían los estados comunistas no lo hicieron siguiendo unas directrices verdaderamente comunistas. Otros señalan que la naturaleza humana nos hace más competitivos y avariciosos de lo que Marx estaba dispuesto a admitir: para éstos, no hay posibilidad de que los seres humanos cooperemos en un estado comunista; simplemente, somos incapaces de ello.

Cuando murió de tuberculosis en 1883, poca gente podía prever el impacto que tendría Marx en la historia venidera. Parecía que sus ideas iban a quedar enterradas con él en el cementerio Highgate de Londres. La declaración que hizo Engels ante su tumba de que «¡Su nombre perdurará en el tiempo, y con él su obra!» parecía más bien la expresión de un deseo.

El principal interés de Marx consistía en las relaciones económicas, puesto que, desde su punto de vista, éstas conforman todo lo que somos y lo que podemos ser. William James, un filósofo pragmático, quería decir algo distinto cuando escribió acerca del «valor efectivo» de una idea; para él, consistía simplemente en la acción a la que esa idea había conducido, en la influencia que había tenido en el mundo.

CUESTIONARIO

KARL MARX – Trabajadores del mundo, uníos (Warburton, capítulo 27)

Si lo deseas, puedes dibujar como portada de tu trabajo cualquier motivo relacionado con Marx y el marxismo.

1º Este año, el 5 de mayo se conmemora el segundo centenario del nacimiento en Treveris (Trier, en alemán) de Carlos Marx, del que en el libro nos dicen: “Sus ideas han cambiado la vidad de millones de personas, algunas para mejor, y muchas indudablemente, para peor”. Busca en la wiki información acerca de la vida y obra de este filósofo alemán (extensión mínima, la cara de un folio).

2º El primer párrafo del capítulo están dedicados a describir las condiciones de vida de la clase trabajadora en la sociedad industrial capitalista. Responde a la siguiente batería de preguntas:

-          ¿Quiénes trabajaban en el interior de las fábricas de tejidos de algodón?

-          ¿Cuánto solían durar sus jornadas de trabajo?

-          ¿Eran esclavos?

-          ¿Cómo eran sus salarios?

-          ¿Cómo eran sus condiciones de trabajo?

-          ¿Qué ocurría si sufrían un accidente laboral manipulando una máquina?

-          ¿Qué opciones de vida tenían los trabajadores?

-          ¿Disfrutaban de tiempo de ocio, de momentos en que pudiesen hacer lo que les apeteciese?

3º En el segundo párrafo del capítulo, Warburton nos explica las “relaciones de producción” (así las denominaba Marx) entre los empresarios (los capitalistas dueños de las fábricas) y los trabajadores. Responde a la siguiente batería de preguntas:

-          ¿En qué convertían las fábricas a sus propietarios?

-          ¿Cuál era la principal preocupación de los propietarios de las fábricas?

-          ¿Qué poseían los propietarios de las fábricas? (poseían dos cosas)

-          ¿Qué es el capital?

-          ¿Qué poseían también “en cierta medida” los dueños de las fábricas?

-          ¿Por qué los trabajadores se dejaban poseer de esa manera, vendiéndose a sí mismos como si fuesen “en cierta medida” esclavos?

-          ¿A qué ayudaban a los dueños de las fábricas al venderles su trabajo?

-          ¿Qué hacían los trabajadores para contribuir al enriquecimiento de los dueños de las fábricas?

-          ¿Quién se llevaba la mayor parte del  valor añadido en las manufacturas por el trabajador? ¿El trabajador que lo producía?

-          ¿Con qué parte del valor añadido se quedaba el trabajador?

-          ¿Qué cantidad se le pagaba?

-          ¿Por qué los trabajadores no tenían ninguna clase de seguridad laboral?

-          ¿Qué opinión te merecen a ti las penosas condiciones de vida que había acarreado la Revolución Industrial a los obreros de las fábricas? ¿Te sientes, como decimos hoy en día, “indignado” (enojado, dicen en el libro) por todo ello como el joven Marx? Respuesta personal

4º ¿Por qué Marx era un igualitarista?

5º En el sistema capitalista, ¿se trata a todos los hombres igualitariamente?

6º a) ¿Cómo puede explicarse, según Marx, la historia de la humanidad?

b) ¿Qué es la lucha de clases?

c) ¿Qué consecuencia negativa tiene para los trabajadores el tipo de relación de sumisión y subordinación que mantienen con los dueños de las fábricas?

7º Nos cuenta Warburton que Marx empatizaba con las duras condiciones de vida de los trabajadores que les impedía “tener vidas plenas como auténticos seres humanos”. ¿Qué se lo impedía?

8º ¿Por qué razones el proceso productivo capitalista (que tiende a dividir cada vez más el trabajo para aumentar la producción y así las ganancias) deshumaniza a los trabajadores? (son cuatro razones)

9º ¿Qué son los trabajadores para el capitalismo? ¿Seres humanos?

10º ¿Cómo llamó Marx el valor añadido por la mano de obra del trabajador?

11º La consecuencia que tenía para los obreros  el sistema capitalista es que éste les convertía en trabajadores alienados. ¿Qué es la alienación? (es cuatro cosas)

12º - ¿Qué esperanza pueden albergar los trabajadores acerca del futuro?

13º ¿A qué está destinado el proletariado?

14º ¿Qué sociedad emergerá tras la revolución del proletariado?

15º ¿Qué significa la famosa frase de Marx “De cada cual, según su capacidad. A cada cual, según su necesidad”?

16º ¿Qué lograrán los trabajadores cuando controlen la propiedad de los medios de producción (las fábricas, los campos de labranza, los recursos naturales, etc.)?

17º ¿Qué es el comunismo?

18º ¿A qué conclusión llegó Marx tras estudiar el modo como se desarrolla la sociedad capitalista?

19º ¿Por qué es inevitable el advenimiento del comunismo?

20º ¿Qué llamamiento hicieron en 1848 Marx y Engels en su “Manifiesto comunista”?

21º ¿Qué podían perder los trabajadores en su levantamiento revolucionario contra el sistema capitalista que los explotaba?

22º ¿Qué tomó Marx de Hegel?

23º ¿Cuál es la causa del progreso histórico en la concepción marxista de la historia, el esfuerzo del mundo por llegar a ser consciente de sí mismo como mantenía Hegel?

24º ¿Por qué la religión es para Marx “el opio del pueblo”?

25º ¿Cómo será, tras la revolución, la sociedad del mañana?

26º ¿Por qué la revolución que precipitará el advenimiento de la sociedad utópica comunista futura tiene que ser violenta?

27º Según Marx, a) ¿qué habían hecho hasta entonces los filósofos?

b) ¿qué se proponía Marx hacer con su filosofía?

c) ¿qué inspiraron sus ideas?

28º ¿Cómo fueron de facto (de hecho) los estados comunistas creados en el siglo XX siguiendo las ideas marxistas?

29º ¿Cuáles fueron las razones del fracaso del experimento comunista? (hay tres explicaciones posibles?








miércoles, 4 de abril de 2018

Hegel

capítulo 22
El búho de Minerva  
Georg W. F. Hegel

«El búho de Minerva sólo vuela en la oscuridad.» Ésta era la opinión de Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770–1831). Pero, ¿qué quiere decir? De hecho, los lectores de Hegel se hacen muchas veces esta pregunta, «¿qué quiere decir?». Su prosa es endiabladamente difícil, en parte porque, al igual que Kant, se expresa en un lenguaje muy abstracto y a menudo con términos inventados. Nadie, puede que ni siquiera él mismo, lo entiende del todo. Lo del búho es una de las partes más fáciles de descifrar. Es su modo de decirnos que, en el curso de la historia de la humanidad, la sabiduría y el entendimiento sólo se alcanzarán del todo más adelante, al evocar lo que ya ha pasado, como alguien que al caer la noche rememora los acontecimientos del día.

Minerva era la diosa romana de la sabiduría, y se la solía asociar al búho sabio. Se ha debatido mucho si Hegel era sabio o estúpido, pero sin duda fue alguien muy influyente. Su opinión de que la historia se desarrollaba de un modo particular inspiró a Karl Marx (ver el capítulo 22) y con ello ciertamente cambió el curso de las cosas, puesto que las ideas de Marx provocarían las revoluciones europeas de principios del siglo xx. Pero Hegel también irritó a muchos filósofos. Algunos mencionaron su obra como ejemplo del peligro de utilizar términos de forma imprecisa. Bertrand Russell (ver el capítulo 31) la despreciaba, y A. J. Ayer (ver el capítulo 32) declaró que la mayoría de las frases de Hegel no querían decir absolutamente nada. Para Ayer, la prosa de Hegel no era más informativa que una colección de versos disparatados y considerablemente menos atractiva. Otros, entre ellos Peter Singer (ver el capítulo 40), han encontrado en cambio una gran profundidad en su pensamiento y afirman que su prosa es difícil porque las ideas que trata son muy originales y difíciles de comprender.

Hegel nació en Stuttgart, en lo que ahora es Alemania,  en 1770, y se crió en la época de la Revolución Francesa, cuando en Francia derrocaron la monarquía y establecieron una nueva república. Él lo llamó «glorioso amanecer» y junto a otros estudiantes plantó un árbol para conmemorar los acontecimientos. Esta época de inestabilidad política y transformación radical le influenciaría para el resto de su vida. Existía la sensación de que se podían echar por tierra presunciones fundamentales, de que aquello que parecía inamovible no tenía por qué serlo. Esto condujo a la idea de que las ideas que tenemos están directamente relacionadas con la época en la que vivimos y no pueden ser comprendidas del todo fuera de su contexto histórico. Hegel creía que en su época se había llegado a una etapa crucial de la historia. A nivel personal, pasó de la oscuridad a la fama. Comenzó su vida laboral como tutor privado de una familia rica y luego fue director de una escuela. Finalmente, le nombraron profesor universitario en Berlín. Originalmente, algunos de sus libros eran apuntes de clase escritos para ayudar a sus estudiantes a comprender su filosofía. Cuando murió, era el filósofo más conocido y admirado de su tiempo. Esto puede resultar sorprendente si tenemos en cuenta lo difíciles que pueden ser sus textos, pero un grupo de alumnos entusiastas se dedicó a estudiar y discutir sus enseñanzas y a sacar a la luz sus implicaciones tanto políticas como metafísicas.

A pesar de estar fuertemente influenciado por la metafísica de Immanuel Kant (ver el capítulo 19), Hegel rechazó su idea de que la realidad nouménica yace bajo el mundo fenoménico. En vez de aceptar que noumena más allá de nuestra percepción causan nuestra experiencia, concluyó que esta realidad que conforma nuestra mente sólo es realidad. No hay nada más allá. Lo cual no quiere decir que permanezca inmutable. Para Hegel, todo está en proceso de cambio, y este cambio toma la forma de un progresivo incremento del conocimiento de uno mismo, un conocimiento determinado por el periodo en el cual vivimos.

 Piensa en la historia como en un largo trozo de papel doblado sobre sí mismo. No podemos saber lo que hay dentro hasta que lo desdoblamos. Tampoco sabemos qué hay escrito al final del papel hasta que lo hemos abierto del todo. Hay una estructura subyacente al modo en que se desdo- bla. Para Hegel, la realidad avanza constantemente hacia el objetivo de comprenderse a sí misma. La historia no es en absoluto azarosa. Tiene un fin. Cuando volvamos la vista atrás, advertiremos que tenía que desarrollarse así. Esta idea resulta extraña la primera vez que uno la oye. Sospecho que muchos de los que estén leyendo esto no compartirán la opinión de Hegel. Para la mayoría de nosotros, la historia es algo más cercano a la descripción de Henry Ford: «una maldita cosa después de otra». Es decir, una serie de cosas que suceden sin ningún plan global. Podemos estudiar historia, descubrir causas probables de determinados eventos y predecir algo de lo que sucederá en el futuro. Eso no quiere decir, sin embargo, que tenga un patrón inevitable tal y como pensaba Hegel. No quiere decir que tenga un fin. Y desde luego no quiere decir que progresivamente sea más consciente de sí misma.

El estudio de la historia de Hegel no era una actividad separada de su filosofía, sino que formaba parte de ella: la principal, de hecho. Para él, la historia y la filosofía estaban entrelazadas. Y todo avanzaba hacia algo mejor. Esta idea no era original. Las religiones suelen explicar que la historia se dirige a un fin, como el Segundo Advenimiento de Cristo. Hegel era cristiano, pero su propuesta no tenía nada de ortodoxa. El resultado final no era el Segundo Advenimiento. Para Hegel, la historia tenía un objetivo último que antes nadie había apreciado realmente: la progresiva e inevitable toma de conciencia de sí mismo del Espíritu gracias al avance de la razón.

Pero, ¿qué es el Espíritu? ¿Y qué significa que se vuelva consciente de sí mismo? La palabra alemana para Espíritu es Geist. Los estudiosos no se ponen de acuerdo sobre su significado exacto; algunos prefieren traducirla como «Mente». Hegel parece referirse con ella a algo como la mente única de toda la humanidad. Era un idealista; pensaba que el Espíritu o Mente era fundamental y que encuentra su expresión en el mundo físico (los materialistas, en cambio, creen que el mundo físico es básico). Hegel reformuló la historia del mundo en términos de incremento progresivo de la libertad individual. Avanzamos desde la libertad individual, a través de la libertad de algunas personas pero no de otras, hacia un mundo en el que todos sean libres en un estado político que les permita contribuir a esa sociedad.

Él creía que nuestro pensamiento progresaba mediante el choque entre una idea y su opuesto. Hegel creía que nos podemos acercar más a la verdad si seguimos su método dialéctico. Primero alguien expone una idea: una tesis. Ésta encuentra entonces oposición, una opinión que la desafía: su antítesis. De este choque de dos posiciones, surge una tercera idea más compleja que tiene en cuenta las dos anteriores, una síntesis. Luego, la mayoría de las veces, el proceso vuelve a comenzar. La nueva síntesis pasa a ser una tesis, y se encuentra con una antítesis. Esto sigue sucediendo hasta que el Espíritu toma completamente conciencia de sí mismo.

El principal impulso de la historia, pues, resulta ser el Espíritu tomando conciencia de su propia libertad. Hegel rastreó este progreso desde los pueblos que vivían bajo tiránicos gobernantes en la antigua China y la India y no sabían que eran libres hasta nuestros días. En el caso de esos «orientales», sólo el gobernante sumamente poderoso experimentaba libertad. Según Hegel, la gente común no era siquiera consciente de la idea de libertad. Los antiguos persas eran un poco más sofisticados en su apreciación de la libertad. A éstos los derrotaron los griegos, lo cual trajo progreso. Los griegos y luego los romanos eran más conscientes de la libertad que las culturas precedentes. Y, sin embargo, tenían esclavos. Esto demuestra que no apreciaban del todo la idea de que la humanidad entera debía de ser libre, no sólo los ricos y poderosos. En un famoso pasaje de su libro Fenomenología del espíritu (1807), Hegel habla de la lucha entre el amo y el esclavo. El amo quiere ser reconocido como un individuo autoconsciente y necesita al esclavo para conseguirlo, sin admitir que este esclavo también merece reconocimiento. Esta relación desigual conduce a una lucha en la que uno ha de morir. Esto es contraproducente y, finalmente, el amo y el esclavo terminan reconociendo que se necesitan mutuamente y que han de respetar la libertad del otro.

Según Hegel, sólo con el cristianismo, que despertó la conciencia del valor espiritual, llega la auténtica libertad. Es entonces cuando el espíritu pasa a ser consciente de su propia libertad y, como resultado, la sociedad se organiza mediante los principios de la razón. Esto era muy importante para él: la verdadera libertad sólo surge en una sociedad debidamente organizada. Lo que preocupa a muchos lectores de Hegel es que, en el tipo de sociedad que él imagina, quienes no encajen con el ideal de sociedad de los poderosos organizadores serán obligados a aceptar –en nombre de la libertad– esta forma de vida «racional». Serán, según la paradójica frase de Rousseau, «obligados a ser libres» (ver el capítulo 18).

Según Hegel, el resultado final de toda la historia era el momento en el que él mismo, es decir Hegel, tomaba conciencia de la estructura de la realidad. Creía haberlo conseguido en las páginas finales de uno de sus libros. Para él, ése era el momento en el que el Espíritu tomaba conciencia de sí mismo por primera vez. Así pues, Hegel, al igual que Platón (ver el ca- pítulo 1), colocaba a los filósofos en una posición especial. Como recordarás, Platón creía que su república ideal la debían gobernar los reyes-filósofos. Hegel, en cambio, pensaba que los filósofos podían alcanzar un cierto tipo de comprensión sobre sí mismos que también lo era sobre la realidad y sobre toda la historia; otra forma de representar las palabras grabadas en el Templo de Apolo en Delfos: «Conócete a ti mismo». Eran los filósofos, creía él, quienes llegaban a descubrir el patrón mediante el que se se desarrollaban los acontecimientos humanos; quienes podían apreciar cómo la dialéctica había provocado un despertar paulatino. De repente, todo estaba claro y el objetivo de la historia de la humanidad resultaba obvio. El Espíritu entraba entonces en una nueva fase de autocomprensión. Al menos ésta era la teoría.

Hegel tuvo muchos admiradores, pero Arthur Schopenhauer no fue uno de ellos. Éste pensaba que Hegel no era realmente un filósofo porque su modo de tratar los temas carecía de seriedad y honestidad. Para él, la filosofía de Hegel era una sarta de tonterías. Hegel, por su parte, describió a Schopenhauer como «odioso e ignorante».

CUESTIONARIO EL BUHO DE MINERVA – Georg W. F. Hegel (Cap. 22 Warburton)


Dibuja, si te place, en la portada de tu trabajo la lechuza de Minerva

1º Busca en la wiki información acerca de la vida y la obra de Hegel (extensión mínima: la cara de un folio).

2º a) ¿Quién era Minerva?

b) ¿Qué significa la frase de Hegel “La lechuza de Minerva sólo vuela al atardecer”?

3º ¿Por qué la filosofía de Hegel ha sido tan influyente?

4º a) ¿Qué opinión guardaban de Hegel filósofos como Bertrand Russell o su discípulo A.J. Ayer?

b) Y a Peter Singer, ¿qué opinión le merece el pensamiento hegeliano?

5º a) ¿A qué denomino Hegel “glorioso amanecer”?

b) ¿Por qué describió la violenta Revolución francesa, sin embargo, en esos términos?

c) Busca en la wiki con que otros dos compañeros del seminario de Tubinga planto un árbol para conmemorar la Revolución francesa. Una vez hayas indicado el nombre de esos dos compañeros de estudios, busca en la wiki información acerca de ellos (uno de ellos fue un importante filósofo romántico; el otro es considerado como el más grande poeta moderno en lengua alemana; la extensión mínima de la reseña bio-bibliográfica debe ser de cinco líneas por cada uno de los biografiados).

6º ¿Qué conclusión filosófica extrajo de la fuerte inestabilidad política que le toco vivir (el fin del Antiguo Régimen efecto de la Revolución francesa y las Guerras Napoleónicas)?

7º ¿Qué idea filosófica de Kant rechazó? (la respuesta a esta pregunta no puedes entenderla porque aún no hemos hecho el trabajo dedicado a Kant; aún así, contesta esta pregunta a partir de tu lectura del libro).

8º Para Hegel, la realidad es la mente (pues no hay nada más allá de ella, tal como dicen en el libro). Sin embargo, eso no significa que la realidad (la mente) permanezca inmutable. ¿Por qué?

9º El gran descubrimiento de la filosofía de Hegel es la historia. Para Hegel, la realidad es histórica. Responde la siguiente batería de preguntas sobre esta cuestión:

a)       ¿Cómo describió Henry Ford la historia?

b)      Explica la definición de la historia de Henry Ford. Por cierto, ¿quién fue Henry Ford?

c)       ¿Con qué imagen metafórica compara la historia Hegel? Explica dicha metáfora

d)      Explica ahora la concepción de la historia de Hegel

10º a) ¿Qué idea filosófica tiene Hegel acerca de la historia, del sucederse histórico?

b) Según la religión cristiana, ¿hacia qué fin se dirige la historia?

c) ¿Cuál era, según Hegel, el fin de la historia?

11º ¿Qué es para Hegel el Espíritu o “Geist”?

12º ¿Por qué Hegel es un “idealista” y no un “materialista”?

13º ¿En qué términos explicaba Hegel la historia de la humanidad?

14º a) Explica cómo avanza el pensamiento hacia la verdad

b) ¿Cómo se denomina el método en el que el pensamiento progresa o avanza de ese modo hacia la verdad?

c) Explica los términos (pasos) en los que se desarrolla dicho método

e)      ¿Cuándo el proceso dialéctico (tesis-antítesis-síntesis que se convierte en una nueva tesis etc.) llega a su fin?

15º a) ¿Cuál es para Hegel el motor (el principal impulso) de la Historia?

b) ¿Dónde rastreó Hegel ese impulso?

c) ¿Por qué en los griegos y romanos, aún siendo superiores a los persas y al resto de civilizaciones orientales, según Hegel la humanidad no ha alcanzado plenamente la conciencia de sí misma?

d) ¿En qué términos describe Hegel en su Fenomenología del Espíritu la dialéctica (la lucha) entre el amo y el esclavo?

e) ¿Qué aporto el cristianismo a la historia de la humanidad?

16º Según Hegel, ¿dónde sólo puede surgir la verdadera libertad?

17º Según Hegel, ¿cuándo se ha producido el fin de la historia?

18º ¿Cuál es según Hegel la función de la filosofía, la tarea de los filósofos?



miércoles, 14 de marzo de 2018

Law - ¿cuál es el origen del bien y el mal?

CUESTIONARIO

STEPHEN LAW – TÚ, ¿EN QUÉ PIENSAS?
¿CUÁL ES EL ORIGEN DEL BIEN Y DEL MAL? (pregunta 6)

1º ¿Acerca de qué nos preguntamos cuando nos preguntamos por la moralidad de nuestros actos?

2º ¿De qué hablamos cuando hablamos de moralidad?

3º No se puede confundir la moralidad con la ley, lo que está bien o mal con lo que es legal o ilegal. ¿Por qué las leyes de segregación racial de Sudáfrica (apartheid) eran un ejemplo de que en ocasiones lo legal y lo moral no coinciden?

4º En ocasiones, lo inmoral no es ilegal. ¿Por qué el comportamiento de Toby es inmoral pero no ilegal?

5º Los principios morales nos indican qué es lo correcto (no matar, no mentir, no robar, etc.). Pero en ocasiones, estos principios pueden ser transgredidos. Tal como nos preguntan en el libro, ¿en qué casos podría no estar mal robar? (la contestación tiene que ser de tu propia cosecha)

6º ¿Cuáles son las tres respuestas acerca del origen de la moralidad?

7º Siempre según la Teoría de los Sentimientos:
    a)       ¿qué estoy diciendo cuando digo que algo está bien o que está mal?                                                  
    b)      ¿de qué sentimientos estoy hablando cuando digo que algo está bien o está mal?
    c)       cuando digo “lo que Murphy hace está mal”, ¿estoy diciendo algo verdadero?
    d)      ¿qué es lo que hace que las cosas estén bien o estén mal?

  
8º Siempre según la Teoría del Abucheo-Aplauso:
    a)       ¿qué estoy haciendo (no diciendo, como ocurría con la Teoría de los Sentimientos) cuando digo que algo está bien o mal?
    b)      ¿qué sentimientos estoy expresando cuando exclamo que algo está bien o mal?
    c)       cuando digo “lo que Murphy hace está mal”, ¿estoy diciendo algo verdadero?
    d)      ¿hay algo que haga que las cosas estén bien o mal?

9º Lee la historia de los fargos y responde después estas dos preguntas:

NOTA – No te preocupes si no has entendido muy bien esta parte del capítulo dedicada a refutar tanto la Teoría del Sentimiento como la Teoría del Abucheo-Aplauso, ya que no es todo lo clara que debiese.
a)       ¿por qué los sentimientos egoístas de los fargos (sentimientos que hace que sólo se sientan bien cuando alcanzan su propio interés por cualquier medio y que incluso se sientan mal y culpables si sienten alguna clase de simpatía por el bienestar de otros fargos) prueban que la Teoría de los Sentimientos es incorrecta?
b)      De acuerdo con la Teoría del Abucheo-Aplauso, ¿quién tiene razón sobre la acción de Murphy: el fargo o yo? ¿qué podemos concluir de ello?

10º Al final de la “Respuesta número 1”, Law afirma que “está claro que matar está mal, independientemente de lo que los fargos o yo pensemos sobre ello. Incluso si estuviéramos de acuerdo con los fargos que matar no es nada malo, el hecho sería que matar seguiría estando mal”.  ¿Qué conclusión acerca de la fuente de la moralidad podemos extraer de esta afirmación? (la respuesta no la puedes encontrar literalmente en el libro; debe ser de tu propia cosecha).

11º Para las personas con creencias religiosas, ¿cuál es la razón por la que algo está bien o está mal?

12º ¿Cómo sabe una persona religiosa lo que está bien y lo que está mal?

13º a) Según el Argumento de la Moralidad Emana de Dios, ¿qué debe uno concluir si cree que existe la verdadera moralidad, cosas que están bien o mal en sí mismas?

b)Por lo tanto, ¿qué demuestra dicho argumento? (demuestra dos cosas)

14º ¿Por qué, según Law, este argumento no es correcto?

15º ¿Qué dicen los que afirman que lo que está bien y mal lo está independientemente de lo que digamos al respecto nosotros o Dios mismo?

16º ¿Qué es un “hecho objetivo”?

17º ¿Qué afirmamos cuando decimos que “matar está mal es un hecho objetivo”?

18º Para los que consideran que la moralidad es un hecho objetivo (es decir, que existen los “hechos morales objetivos”),
a)       ¿de dónde procede la moralidad?

b)      ¿por qué matar estaría mal aunque nosotros, los fargos o Dios afirmasen que está bien?

19º El problema que se plantea es cómo podemos conocer las propiedades morales objetivas. ¿Por qué Flib y Flob no son capaces de detectar las propiedades morales (como la maldad del acto de robar el bolso a una ancianita) aunque están equipados con los mismos cinco sentidos que su interlocutor, el escritor Stephen Law?

20º Flib y Flob tienen una mentalidad científica (una mentalidad positivista, cientificista) y quieren elaborar una teoría completa del universo en la que quede constancia de todas las propiedades objetivas que existen realmente en el mundo. Para lograrlo se ayudan de poderosos instrumentos como el escáner DIRA, un detector de hechos físicos objetivos de potencia infinita al que no se sustrae nada de lo que físicamente existe en el universo. ¿Por qué no pueden detectar el hecho objetivo del mal, la propiedad objetiva del mal?

21º ¿Qué quieren decir Flib y Flob cuando afirman que es un hecho extra lo que ese hombre hace mal?

22º ¿Por qué estamos diciendo algo más de lo que está sucediendo realmente cuando decimos que algo está mal?

23º Al comprobar Flib y Flob que no pueden detectar el hecho que hace que una acción esté mal, le preguntan a Law cómo él es capaz de detectarla. ¿Qué les responde Law?

24º Busca en la wiki quién fue G.E. Moore. Haz la clásica reseña biobibliográfica (vida y obra) explicando también qué relación mantuvo con Bertrand Russell.

25º ¿Cómo resolvió G.E. Moore el problema de cómo detectamos el mal?

26º Según G.E. Moore, ¿por qué Flib y Flob no pueden captar la maldad de la acción del ladronzuelo de bolsos de ancianas desvalidas?

27º ¿Resuelve algo la teoría de G.E. Moore a juicio de Stephen Law? Justifica tu respuesta

28º La parte final del capítulo, a partir del epígrafe “¿De vuelta al principio?” es una recapitulación final que conduce como las preguntas que hacia Sócrates a una aporía, una paradoja insalvable. Una vez la hayas leído, responde a la pregunta que te formula Stephen Law al final del capítulo: “No estoy seguro de dónde procede la moralidad. ¿Qué opinas tu? (tendrás de alguna manera que tomar partido en la aporía que en dicha parte final se plantea)